Poema sin título


¿Por qué siempre vuelves a mí,
si mi corazón intenta olvidarte?
¿Por qué buscas abrazarme,
si ya no deseo tu nombre?

Te acercas silenciosa y oscura,
disfrazada con tu antiguo encanto,
pero ya no logras seducirme,
me aparto.

Es verdad, fuiste todo alguna vez,
me diste pasión, creación y magia.
Pero hoy prefiero la distancia,
esta lejanía embriagadora.

Fuimos dos dentro de uno
y fuiste mil rostros para todos.
Hoy mi alma huye sin remordimiento
cerrando la puerta con cerrojo.

Sé que volveremos a cruzarnos
y que intentarás conquistarme otra vez.
Tus armas son fuertes,
las pérdidas tu lenguaje.

Pero esta vez no caeré.

Tristeza mía,
voy a derrotarte.


No hay comentarios:

Publicar un comentario