Poema: "Hoja en blanco"



Como esa brisa que sin pudor acaricia la pradera,
robando los perfumes que en ella permanecen inertes,
soy el ladrón de las susurrantes voces de la calle,
que quiere manchar las hojas yertas del blanco papel.

En improbables letras tiño la palidez del desnudo,
de la soledad que en cierne, expectante y creciente,
ha de florecer precoz en el tumulto silencioso,
en los sordos lamentos arrastrados por la pendiente.

Como un pobre rebaño caminando hacia el matadero,
veo sueños frustrados de miles de almas inocentes,
transitando hacia su fin sin esperanza ni consuelo,
en un conglomerado absurdo de anhelos y muertes.

¿Cómo despertarlos del letargo infame que los sujeta,
si mis paupérrimos gritos se pierden en los abismos,
creados en la conciencia profanada como marionetas,
que han de continuar negándose a la vida y a su sentido?

No tendré excusas por lo imperceptible de mi voz,
no hallaré lenitivo ni báculo que me den sosiego,
he de cargar eternamente la culpa de mi erróneo destino,
si ha de perdurar mi alma en vacía hoja en blanco.



Poema: "Si la tristeza gobierna las ilusiones"


Si la tristeza gobierna las ilusiones,
si la nostalgia domina las alegrías,
los deseos se vuelven lamentos burdos,
sus sombras alargan su fría danza
en el manto férreo de la noche,
donde solo el dolor despliega sus garras.

En la penumbra nacen ciegos,
incapaces de descifrar la vida,
sumidos en su propia miseria,
con el pudor herido en cuerpo y alma,
flagelando al amor que sangra
por pasiones frágiles, que pronto mueren.

El olvido otorga perdones piadosos,
esconde razones en rincones sombríos,
retazos de honor entre cristales rotos,
perdidos en el cálido consuelo del alcohol,
y sacrificando las horas de otro día,
las risas sucumben ante la tragedia.

Si la tristeza gobierna las ilusiones,
mi llanto será un canto susurrante,
un grito que atraviesa la noche
y aborda mi voz en turbia súplica,
hasta que las sombras se rindan
y el alma recobre su exilio.



Poema: "Esas pobres almas"



Esas pobres almas que rebotan contra muros de cristal,
barrera invisible, impenetrable, creada por la injusticia,
sofo­cando sueños, encerrando la dulce y absurda ilusión.

Profecías que jamás se cumplirán en esta realidad,
siempre sujetas a caprichos vanos y egoístas,
donde solo los desconocidos recogen la miel del placer.

Días interminables que transitan inmutables,
negando toda posibilidad de atrapar una fugaz estrella,
que muestra la existencia desde la distancia inalcanzable.

Aquellas que pierden la esperanza, presas de su condena,
agrietan sus manos duras, incapaces de acariciar el cielo,
sepultadas en laberintos sin salida, creados por otros.

Esas pobres almas que rebotan sin producir sonido
se deshacen en la apatía de oídos sordos, ausentes,
golpeando pechos que fingen sentir culpa.

Ignoran los extraños deseos que los cautivan,
sin comprender el destino que otros ya programaron,
resignadas a creencias que suavemente los aplacan.

Esas pobres almas que rebotan en preguntas sin respuesta,
clausuradas por un silencio oscuro y dominante,
golpean las puertas del cielo con súplicas mudas, ciegas, desesperadas.



Mis frases 3



El ser que se regocija de sus propios defectos, debe ser: altamente soberbio, peligrosamente racional o extremadamente loco.

La mejor guarida para el alma herida de un hombre, es el corazón de una buena mujer.

La inteligencia es un bien tan extraño, que creo que es el único elemento que se valoriza mas en abundancia, que en escasez. Paradójicamente su escasez es enorme...

Solo la ignorancia hace que se ignore lo que se ignora...

La desidia, la aceptación y la resignación son las mejores aliadas de la ignorancia, como la duda, la inteligencia y la curiosidad sus peores enemigas...

Si Dios es el padre del hombre, la ignorancia es la madre de Dios...

Solo soy una parte de lo que me gustaría ser...





"Pensamientos y espíritu"



Mi pobre espíritu se encuentra desorientado, vacilante y confuso, ejerciendo presión sobre mi razón. Someto cada idea a una crítica honesta, pero aun así, con la conformidad de mi raciocinio, mi alma sigue inquieta. Sigue dudando de lo que no debería dudar, cuestionando mi propio pensamiento.

Pero mi pensamiento es lo más puro de mí, lo más autónomo. ¿Por qué ha de dudar mi espíritu? No me confunden el misticismo ni las religiosidades, no soy presa de las voces ajenas; solo el eco de mi interior brota en mi voz, en mis letras. Y, aun así, mi espíritu sigue dudando.

¿Es mi espíritu una réplica de mi razón o simplemente un deseo natural y absurdo, una conceptualización cognitiva abrumadora que me impide liberarme? Debería ser el instrumento lógico de mi liberación, pero está enquistado en mí, una insolente analogía de dos formas opuestas de pensar, aferradas con tal fuerza que solo mi muerte podrá liberarlas. Cuando eso ocurra, nada tendrá sentido: el texto, mis ideas, el esfuerzo vano y repetido, todo será efímero.

Tal vez mi destino sea simplemente ser un eslabón en una larga cadena, esa que sostiene una joya, y que esa joya justifique cada simple eslabón. Espero que así sea.

A veces creo que mi espíritu es una bifurcación de mi pensamiento: por un camino transitan las ideas, por el otro los sentimientos. Solo se encuentran de vez en cuando, por breves momentos, para luego separarse nuevamente. Entonces entiendo que mi espíritu no responde a la razón; pertenece a los sentimientos. Por eso se confunde cuando los caminos se cruzan.

Mi lógica y mi razón podrían destruirlo fácilmente. Por eso huye, se separa y sigue solo con los sentimientos, que no pueden ser derrotados por la razón, por más que lo intenten.

¿Tendré que lamentar siempre las dudas de mi espíritu, o debo agradecerle esa inconformidad que, más de una vez, me ha empujado a conocer lo desconocido en mí?



Poema: "Si pudiera"



Si pudiera decir lo que siento, me verías reír como un niño,
jugando al sol, y en las noches, cuando termina la luz y los gritos,
me refugio en tu alma y palpito, creyéndote un todo, una caricia.

Qué lejos estoy, y me arrepiento de ser lo que soy y seguiré siendo,
escondido tras mi muralla inútil, inservible; me conozco.

Si pudiera decir, sin papeles, por qué creo en tu voz y en tu risa,
en los pasos que das dentro del cuarto, en los silencios que me habitan,
recorro las calles que conocen mi nombre, y en la blanca morada
me busco en otro tiempo, entre sombras fugaces, pensando en ti,
recuperando sueños que había olvidado. Lo sé, ya no soy aquel.

Si pudiera vestir de colores viejos, de frases suaves como tu piel,
nacer de nuevo sería pecado, si te desconozco.

El pasar de los años me trajo un regalo: una flor que no cultivé,
una flor distinta en el jardín de mi vida, de perfume nuevo.

Intento retratar tu alma con mis pobres palabras, pero no puedo,
y no me consuelo quedando vacío. Perdóname.

Cuando llegue el día de partir en mi último viaje, espero que la suerte
me otorgue tu mano apretando la mía, susurrándome un “te amo”,
y en una forzada sonrisa, espérame; volveré a tu lado.

Mis versos te nombran a cada momento, y estás allí, como siempre.
Si alargo mi vida en un intento, será para estar contigo un día más.

Perdóname si me equivoco, si desperdicio el tiempo en mi refugio;
es por amor que me desvelo, por verte dormir y estar junto a ti.

No pronuncio palabras desgastadas: prefiero escribir con mi mano,
esa que te conoce y te recorre sin pudor, diciéndote todo.



Mis frases 2

Las frágiles gotas de agua que caen constantemente sobre una dura piedra, terminan penetrando en ella, claro que no todas serán permeables, algunas pueden pasar siglos sin siquiera humedecerse por dentro. Esto me hace pensar en los humanos, las frágiles gotas de agua se parecen a la sabiduría…

Si la percepción de lo que nos rodea, a través de nuestros sentidos, es la forma empírica de obtener conocimiento, esto me hace pensar que hay muchos humanos que, lamentablemente, carecen de visión, oído, gusto, olfato y tacto.

Hay personas que piensan cual será la mejor muerte y se olvidan que no es importante como se muera, lo importante es como se ha vivido...

La vida es un corto lapso de tiempo entre el nacimiento y la muerte, gracias a que no somos inmortales tenemos el placer de disfrutar cada instante, que es único e irrepetible.

Cuando en la vida acumulas determinada cantidad de años, comprendes que cada decisión que vayas a tomar será importante y que las anteriores ya no importan...