Poema: "Ya no es blanca Bahía"



El sol permanecía aún dormido, cuando las nubes tramaban su perverso plan,

juntando ocultas sus fuerzas, en un cielo invisible por la oscuridad.

La sorpresa es su mejor estrategia, para lanzarse sobre el desprevenido "enemigo",

su ataque será feroz, impiadoso y como siempre, como en toda batalla,

habrá daños colaterales, tal vez no deseados, pero inevitables.

Por lo menos así lo pensó Matías, mientras observaba la tormenta que arreciaba.

La imaginación no alcanza para recrear la realidad que se va a padecer,

no hay experiencia que atenúe la desesperación, la angustia y la impotencia.

No hay enseñanza que ayude a soportar la tragedia, las pérdidas.

Cuando el agua comienza a inundarlo todo, invadiendo cada espacio,

hace que todo obtenga otro sentido, otro valor e importancia, 

convirtiendo a esas fotos, que casi nunca miramos, en tesoros invaluables.

A pesar de su edad, Matías jamás había vivido algo así,

tanta furia constante representada con lágrimas de la naturaleza, 

que parecían ser una advertencia, una amenaza y una demostración.

Tan rápido todo cambió, tan pronto comenzó a morir la esperanza,

cuando las improvisadas elevaciones ya no fueron suficientes,

para resguardar esas cosas que son indispensables por necesarias.

Cuando solo sobrevivir se vuelve el único objetivo, 

cuando sentado en el techo de lo que fue tu hogar,

comprendes que todo está perdido, que ya nada será igual.

Matías toma la mano de Hilda, su compañera de toda la vida

y en sus ojos grises encuentra el amor, ese amor incondicional.

Las palabras no surgen, quedan ocultas en las miradas,

como decir que te amo, pensó Matías, en este momento,

viendo que el esfuerzo de sus vidas lo arrastra la corriente.

El paisaje se ha vuelto apocalíptico, irreal y casi absurdo,

solo techos escapan de un mar sucio, lleno de basura,

porque todo se ha transformado en basura, desechos,

los autos, los muebles, los electrodomésticos y todo,

todo lo que la furia del agua golpea y destruye.

El tiempo pierde su dimensión y se vuelve más lento,

es difícil pensar, duele demasiado, solo se puede mirar,

mirar sin ver, para perderse en una ilusión distante, utópica.

Solo ellos conocen, desgraciadamente, el dolor de la catástrofe,

porque es eso, una catástrofe, porque no se cortó la luz,

no se interrumpió el cable ni bajó el suministro de gas.

No, no sucedió solo eso, que en otro momento molestaba tanto,

sucedió todo eso y mucho más, todo junto y para colmo,

hay que agradecer estar vivos, porque no todos tuvieron esa suerte,

parece ilógico agradecer en la tragedia, resulta hasta insultante.

El tiempo se sigue desplazando en cámara lenta,

cuando la consciencia intenta retornar, hacerse dueña.

Ellos se abrazan con fuerza, esa fuerza que aún les queda

y que pretende superarlo todo, pero la realidad es brutal,

su golpe es casi letal, entonces, lloran sin vergüenza.

¿Dónde encontrar consuelo?, un lenitivo que mitigue el dolor,

que aplaque esa angustia que crece a cada instante de consciencia.

Matías le recuerda a Hilda que sus hijos están bien,

ellos partieron hace tiempo, buscando otro horizonte,

aquel que causó tristeza en su momento y que hoy es motivo de alivio.

Al pensar en sus hijos, se dan cuenta de que sus celulares se quedarán sin batería

y estarán, totalmente, desconectados, por lo que resuelven enviar un mensaje,

para informar a sus hijos que están bien, que no se preocupen por ellos.

Matías intenta distraer a Hilda, para sacarla por un instante de su angustia, 

diciéndole que por suerte no están en invierno, sino morirían de frío:

"Ves, siempre se puede estar peor" y ríe, ríe y llora, llora y ríe.

Abrazados esperan, las mantas que los cubren están empapadas

y la lluvia no cesa, como si no estuviese conforme aún con el daño causado.

Los gritos y los llantos se mezclan creando un sonido melancólico,

propio de la desesperanza, de una tristeza profunda, vaga y sosegada.

En medio de la debacle, un episodio gracioso y conmovedor,

un bote se acerca a un balde que flota a la deriva y rescata a un gatito,

vaya a saber uno cómo llegó ahí y, por suerte, se mantuvo a flote.

Pronto serán la noticia, luego llegará la solidaridad que nunca alcanza,

algunos infames sacarán provecho y otros, seguro, darán hasta el alma,

pero... ya no es blanca Bahía.




Poema: "Creyentes"



Hundiéndome en el abismo de tus ojos,
las alas de mi alma arden en el infierno
y un rumor como eco de murmullos lejanos,
acalla los ruegos perdidos de la inocencia.


Ríen las parcas sobre la pobre esperanza,
que por solitaria se pierde en el laberinto
y los fieles se prodigan en cantos vacíos,
tronando sus huesos de rodillas gastadas.


Desafiando al tiempo y a la razón sorda,
se humillan suponiendo una virtud piadosa
y lacerando sus espaldas reclaman oídos,
a quien por simple lógica nada responde.


Sobre las tumbas yacen los deseos puros,
las columnas huecas emergen de la nada
y en estrechos pasillos corren descalzos,
sobre las brasas ardientes de la ignorancia.


Se alzan pastores sobre el pobre rebaño,
que deambula perdido en penumbra.
En marcha temerosa transitan sus vidas,
regando caminos de absurdas alabanzas.

Ha de perecer la consciencia dormida,
refugiada en la cómoda conformidad.
Sin jamás cuestionar la locura establecida,
caminarán yertos hacia su destino final.





Poema: "Podría ser"

 

Tentado por esa vieja necedad

de andar creyendo lo imposible,

si atrapar al viento con una mano

supuse deber probo y necesario.


Si la inteligencia fuese común

y la tolerancia una noble virtud,

podría ser Auguste o un clown,

para un circo de gran magnitud.


Si los sueños son inalcanzables

y los deseos tan  inmensurables,

podría ser el hacedor de dioses,

por comprender las necesidades.


Si la humildad ocultara gentileza

y la sinceridad moneda corriente,

podría ser el custodio penitente,

de la bella hipocresía de la gente.


Si de mí depende, en mi morada

seré lo que deba ser, sin ser nada.





Poema: "Fue casi"


Fue casi una alegre sorpresa,
que derramó en vano en mí
toda su inocencia insultante,
para develar cada diferencia.

Fue casi un pequeño milagro,
que por no habitual deslumbra;
aunque por lo común no resulta,
solo otro fruto más del árbol.

Fue casi como una oportunidad,
de compartir amores dispersos
en olvidados rincones,
bajo la sombra de mis vanidades.

Fue casi todo lo que necesitaba,
sin albergar ninguna esperanza,
claudicando pasivo en la sombra,
para intentar renacer con el alba.

Fue solo casi… y casi, lo fue todo.


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Poema: "Evolución"

 

La conciencia ha de florecer
como vergel en el desierto,
inesperada en posibilidades,
pero sólida como el hierro.

El fruto prohibido, la razón,
brotará en imprudente color,
desafiante, irreverente don,
herejía de pensar lógico.

Los rebaños han de dispersarse
con la ausencia de los pastores,
aquellos que vivían a su costa
sin nada de pudor ni vergüenza.

Nacerán libres de pecados
y de dioses manipuladores,
sepultando en la eternidad
la estupidez y tanto engaño.

Al fin mirarán al celeste cielo
para observar su grandeza,
comprendiendo lo insignificante,
lo diminuto de la propia existencia.



 

Mis frases 13



La lógica es la principal base del pensamiento y está presente en todo, aunque no sea evidente y hasta difícil hallarla.

Soy solo el producto de lo que mi mente ha creado.

¿Cómo explicar el absurdo?, muy simple, es el rey de la humanidad.

La oposición al desequilibrio es pensar, con el péndulo en el centro.

Dios es la respuesta a todo, cuando no te interesa hacer ninguna pregunta coherente.

Los norteamericanos tienen sus defectos y sus virtudes, nosotros tenemos sus defectos y los nuestros.

El hombre creó a los dioses para tener respuestas simples a preguntas complejas.

Muchas veces me han preguntado por qué no creo en dios y la respuesta es que he sabido aceptar mi finitud, pero si fuera inmortal, me reiría de la pregunta.

Es bueno seguir el consejo del sabio, pero no, necesariamente, actuar como él.

Para poder apreciar la belleza, es necesaria cierta dosis de amor por ella.

La obra de un artista es la materialización de su espíritu.

Me cuesta encontrar una idea más absurda que las religiones, sin embargo, la mayoría de los humanos cree en alguna. Esto no habla muy bien de la especie.



Cuento: "Juventud imprudente"


Le habían advertido no salir sola, pero ella desoía los consejos: le fascinaba caminar bajo la oscuridad del pueblo y sentir el cosquilleo del peligro en el silencio de la noche.
El pueblo era pequeño, por lo que la desaparición de varios jóvenes lo tenían perturbado, todos estaban al tanto y las autoridades no encontraban respuestas. Sin importar esta situación, ella seguía, imprudentemente, transitando la noche en soledad. Como de costumbre, atraviesa un callejón, abandonado y sucio, en los límites del pueblo, donde se cruza con tres jóvenes de apariencia poco amistosa. Acelera el paso y prefiere no prestarles atención, pero uno de ellos la sujeta por el brazo y con actitud agresiva y sádica le dice: "Qué estás buscando, nosotros te lo podemos dar". La arrastraron entre los contenedores, la golpearon para someterla y uno de ellos intentó aprovecharse de su indefensión, fue entonces cuando la muchacha, en lugar de llorar, sonrió, su violador siente como la vida se le escapa, mientras su cuerpo se seca con rapidez, hasta quedar, totalmente, seco y convertirse en polvo. Los otros dos, que se disponían al festín, quedan shockeados y antes que puedan reaccionar, son atrapados por la jovencita, que los sujeta por sus cuellos, besa a uno y en segundos corre la misma suerte que el primero, desintegrándose. El último la mira horrorizado, mientras ella lo mueve en el aire hacia su boca.
Mientras camina por las calles del pueblo, la joven se dice a sí misma: "Debo mudarme a una ciudad más grande, donde este banquete sea frecuente, aquí, ya casi no quedan". El silencio retorna a gobernar la noche y una hermosa joven camina por sus calles.