Poema: "Ella al caer"


Llueve. Detrás de la ventana la observo, extasiado: tan cristalina y fresca, tan contundente y frágil.
Absorto, no puedo apartar mi mirada del brillo que produce, transformando todo a su alrededor.
Parece todo inútil y vano en su presencia, incontenible, sublime, y al mismo tiempo indispensable.

La tarde se pinta con sus colores; la tierra se estremece suavemente, pero percibo su vital vibrar.
Todos parecen huir, corren tratando de ignorarla, como si fuera posible no notar su existencia.
Ella sigue imperturbable, mágica, como intentando hablarme, tocarme a través de la ventana.

El tiempo tiende a detenerse; nada me importa, solo quiero escuchar su murmullo, comprenderla.
Su presencia me regala aromas, me renueva, me obliga a desearla, a sentirla sobre mi cuerpo.
No sé cuándo comencé a amarla ni cómo aprendí a entenderla; solo sé que es única para mí.

Llueve. Mi reloj se detuvo. Por fin cruza la calle, entra al bar, se acerca a mi mesa y me sonríe.





Epístola: "Mi gran error"



He vivido toda mi vida en un error: creer en un equilibrio que nunca existió. El mundo no es paritario, no hay justicia ni grandeza compartida. Solo existe un gigante invisible, indestructible: la cobardía y la mediocridad.

Los hombres pequeños lo temen, lo ocultan, lo degradan; cualquier gesto de grandeza es empequeñecido hasta desaparecer. La ética, el valor, el amor, la esperanza: todo se encoge y se diluye en su sombra. Una vida pequeña de hombres pequeños produce apenas una herida insignificante en el cuerpo monstruoso del gigante.

Mi error, entonces, es mi optimismo, mi esperanza. Temí al gigante y lo vi triunfar en su miseria: en prejuicios, intolerancia y oscuridad. La derrota parece inevitable, pero aún así debo vivir, aunque sea en el error, porque la verdad, a veces, es demasiado cruel.

Solo queda perdonar mi propia pequeñez y seguir existiendo en la benévola mentira del error, buscando en mi interior la grandeza que el mundo rehúye reconocer.




Epístola: "Carta a mi tierra"



La tierra que me dio el concepto de pertenencia,
que vio a mi madre parirme y brindó sustento
para que mi padre cumpliera sus deberes.

Esa tierra que me enseñó su idioma,
para que pudiera conocerla, comunicarme con ella,
para dar mis primeros pasos y siempre regresar,
aunque ya fuera un hombre.

Me acercó a la vida y me permitió compartirla,
alejándome de lo celestial, evitando errores,
que confundiera la realidad o creyera en lo etéreo.
Me dio el valor para reconocerme humano,
me alertó ante la tentación de lo mágico,
entregándome el conocimiento cierto de lo terrestre,
de la vida y de la muerte.

Me llevó a lo profundo antes de pretender elevarme,
nunca me habló de un más allá, jamás me mintió,
sus entrañas me dieron saber, sus cúspides la razón,
para pensar, elevarme sin sentirme superior,
sin creer en lo superior más allá de todo destino.

Tierra mía, me regalaste el coraje de verme tal como soy.
Sobre tu suelo he vivido; a tu interior he de volver,
conforme, cuando llegue mi final.



Prosa: "La felicidad"



Encontrar la felicidad parecía mi destino más ansiado, y en su búsqueda ofrecí todos mis esfuerzos, sin saber qué caminos debía recorrer. Transité por todos los que pude hallar. Las calles fueron escenarios, montados para calmar mi ansiedad, pero en ellas no la encontré; solo retazos que guardé con avaricia en mi memoria.

Salí a las rutas, ilusionándome con el verdor y la lejanía de la gris ciudad. Solo perfumes y colores hallé: la felicidad no estaba allí, solo lo aparentaba. Intenté refugiarme en pequeños poblados y buscarla en la paz, pero solo rescaté momentos aislados, insuficientes para completarla.

El mar, las montañas, los valles y el cielo me llamaban, diciéndome que estaba por ahí, pero nunca pude encontrarla. Volví derrotado a mi punto de partida, sin éxito ni esperanza. Y cuando creí que jamás la hallaría, la vi… en un espejo. Siempre estuvo al alcance de mis manos, tan cerca, tan dentro de mí, que parecía no existir.

Descubrí que la felicidad estaba en un solo lugar: mi corazón. El único camino para conocerla era el del amor, y entendí que tampoco era permanente: podía marcharse, volver, aparecer en un instante, desaparecer en otro. No era un estado, ni una cosa, ni un momento. Era algo dentro de mí, más allá de mí, pero que solo se completaba compartiéndola con alguien más.

Fue entonces que la conocí de verdad. Por suerte, ahora está casi siempre cerca mío, y puedo acariciarla cuantas veces quiera. Solo espero tener la suerte de retenerla por siempre, aunque sé que depende de mí compartirla con quienes amo.




Poema: "Pequeña muerte"



Si la muerte desea conocerme, habrá de visitarme.
No puedo evitar su entrada a mi morada, pero habrá de llamar para ser noblemente aceptada.

Cerrar los ojos dejándose llevar es como morir, para luego revivir en breves y repetidas muertes.
Quiero ser yo quien a la parca le abra la puerta, consciente de mí, porque así podré conocerla.

La muerte será un viaje sin destino ni fin, pero no será el fin de mis sueños.
No pretendo un instante más solo por estar despierto; quiero estar lúcido en ese momento.

Muerte triunfadora sobre todo lo viviente,
gloria victoriosa que alcanzas en todas tus batallas.
Ni la luz escapa a tu sentencia, ni las estrellas pueden vencer tu grandeza.

¿Qué puedo pretender yo, un simple mortal?
No intento ganar segundos al fin; solo aspiro a triunfar sobre ti con humildad.
Si he de temerte, no lo sabrás plenamente,
porque te engañaré con mi indiferencia.

Triunfaré sobre ti toda una vida, y aunque llegues hoy, tu victoria será pequeña.
Mi báculo, mi último compañero, se ríe de ti por todo el tiempo compartido.
Tu brutal ansiedad ha sido truncada por mí.

Que la muerte sepa que cuando venga por mí,
me encontrará de pie, calmo, sonriente y altivo.



Poema: "Las sombras de la noche"




En las sombras de la noche mi espíritu se regocija,
la oscuridad me brinda un apacible refugio,
y las almas de los durmientes que el descanso acobija
susurran sordas a mis oídos, aplacando mi odio.

Un temor profano intenta sumergirse en mí,
queriéndome arrastrar hacia los abismos que me aterran.
El agitar de las alas de mi Fénix me salva,
rescatándome del dolor que el día me encierra.

Las garras del sol laceran impiadosas mi piel,
sus rayos marcaron para siempre mi pobre mundo,
y en su luz brillante quedé ciego creyendo ser fiel,
viviendo un amor que yacía en el lecho moribundo.

Si la fiebre de mi ser estalla en mi cuerpo vencido,
quedará oculta en la penumbra mi vergüenza.
Soportaré la tortura hasta que haya nacido
la luz del alba que revela mi disimulada pobreza.

Por desear la claridad, amé las sombras de la noche,
y en ellas claudicaré con el primer destello de luz.



Mis frases 1



Si la gente fuese lo buena que quiere aparentar, el mundo sería muy distinto...


La velocidad es el último placer que el hombre ha descubierto y el que más victimas causa...


Si un escritor y director de cine realiza una película, cien críticos podrán explicar mejor que él, que quiso decir...


El camino del conocimiento es cada vez más amplio y difícil de transitar, por eso cuanto más se aprende, se descubre que mayor es la ignorancia....


No conozco a ninguna persona que se considere estúpida o poco inteligente y esto me hace pensar que poco, más bien nada, confiable es la crítica que cada uno puede hacer sobre si mismo...


Si las luces se cruzan y no se fastidian, por que las ideas tienden a chocar???...


Apoyarse demasiado en la confianza, representa un serio riesgo, ya que es aliada de la certeza, pero enemiga de la duda y la precaución....


Recién hoy descubrí porque no tengo una moneda, tengo un agujero en el bolsillo...


El imperio de la razón nos gobierna en determinado momento y por suerte luego de algunos años vividos con su ausencia....


La vida es una gran fiesta que debemos celebrar con gran alegría y muy seriamente...


Ahora que conozco casi todas las respuestas, nadie me pregunta nada...


Creo que llegue a una edad donde lo que natura me otorgó, el tiempo me lo esta quitando, pero estoy tranquilo porque todavía no llegué a lo peor...


Bueno, después de saber que el nuevo Papa es latinoamericano, argentino y jesuita, la única conclusión lógica y seria que saco es: Argentina (1) vs. Brasil (0)


Aunque ni siquiera lo recuerdes y no tengas el mínimo registro, ya superaste la prueba mas difícil para estar aquí, competiste contra cientos de miles y ganaste. Las que te quedan, hasta tu muerte, serán de dificultad mucho menor....


La realidad es un lugar donde los creyentes se sientes desprotegidos, por eso necesitan crear fantasías....


SOY LA MEJOR PERSONA QUE CONOZCO, PORQUE SOY LA ÚNICA PERSONA QUE REALMENTE CONOZCO....

Dios nos hizo a su imagen y semejanza, pero primero creo un universo tan grande para demostrarnos que insignificantes que somos.....Que tipo contradictorio, no?...


Si nadie me ve, no me importa, y si todos me ven, no me importa tampoco. Un mundo me ve, el más grande de todos los mundos: Yo.


SOLO SOY SERIO CUANDO TRABAJO, POR ESO TRABAJO POCO...


He llegado a la conclusión que todo el mundo es pelotudo en algo y que algunos son muy pelotudos en todo....Solo para demostrar que pienso....


Señores, pueden creer en lo que quieran, en una piedra, el sol o un dios, pero por favor no me rompan las pelotas, yo razono....


Tengo ganas de escribir mis memorias, lástima que no recuerdo nada....


La experiencia es el bien mas caro que existe, no hay dinero que la pueda comprar, solo puedes pagarla con vida....(Que diga esto certifica que me estoy volviendo viejo).


Dijo un buen cristiano: "Dios es todo amor, maldito atéo, serás torturado eternamente en el infierno...".. ¿¿¿???...jeje...Amén...


Algunos dicen que soy ególatra, otros egocéntrico, otros vanidoso, otros fanfarrón, otros pedante, otros loco... Y la mayoría todo junto....Me parece fantástico, los únicos que me preocupan, son los que no dicen nada..


Una de las peores actitudes del ser humano es conocer y proclamar lo que esta bien y hacer todo lo contrario....


QUIEN NO SE RÍE DE SI MISMO, ES UN IMBÉCIL QUE SE RÍE SOLO DE LOS DEMÁS....


Como todo el que me conoce piensa que soy un engreído, fanfarrón, soberbio, ególatra, superado, narcisista, etc...etc...He llegado a la conclusión que están todos equivocados y que como siempre soy el dueño de la verdad, solo mi tremenda humildad me impide hacerle conocer al mundo su error y así evitar fanáticos seguidores...


Esto no se si lo dijo alguien, creo que ya esta todo dicho, pero se me ocurrió y ahí va: "DALE PODER A UN IMBÉCIL Y VERÁS QUE RÁPIDO SE LLENA DE ENEMIGOS"....


A pesar de mi terrible ego, indisimulable soberbia, permanente ironía y carácter irascible, hay mucha gente que me quiere o me hace creer eso. No debo ser tan malo como pienso...Tendré que esforzarme mas...


Caerle bien a todo el mundo debe ser agradable, pero no se ilusionen, no es mi intención.


No querer escuchar lo que no quieres que te digan es inmaduro, estúpido y aburrido...


Estoy viejo, pelado y tomo viagra, para colmo ahora tengo otitis y estoy casi sordo. Que linda es la tercera edad!!!...Joder...Por suerte el alzheimer me ayuda a no darme cuenta.....


Serás lo que debas ser o no serás nada....Tal vez para la mayoría no seas nada, pero si para alguien eres importante, tu vida tiene sentido


Debajo de la cumbre esta el cuerpo y más abajo las bases. La cumbre no las ha superado, solo se apoyo en ellas para llegar más alto....